ANESTESIADOS ANTE LOS CAMBIOS “el progreso consiste en cambiar”

Comunicación y lenguaje corporal.
Escucha activa y Rapport dos herramientas básicas del Entrenador Personal
3 mayo, 2013
Juego interior del deportista
El juego interior del deportista
3 mayo, 2013
Las tres reglas del cambio personal.

Es sorprendente cómo reaccionan las ranas ante los cambios de temperaturas, por todos es oído que si una rana cae accidentalmente en una cazuela de agua demasiado caliente, detecta inmediatamente el cambio brusco de calor y salta rápidamente, casi sin tocar el agua, así evita quemarse. Sin embargo, si la misma rana cae en un recipiente de agua a temperatura ambiente y fuésemos elevando la temperatura progresivamente, la rana se va aturdiendo poco a poco hasta llegar a un punto en el que es incapaz de reaccionar y no podría salir del agua, aun pudiendo hacerlo.

Llevado este ejemplo a la práctica con personas, la explicación es muy parecida y sencilla. El sistema que garantiza la supervivencia de la mayoría de los seres vivos está programado para detectar cambios bruscos y repentinos que se producen en su entorno, pueden representar un riesgo para la vida. Sin embargo no solemos dar importancia a las leves variaciones y cambios que se producen a nuestro alrededor. Si de repente escuchamos un ruido fuerte, dirigimos nuestros sentidos hacia el lugar del que procede para ver qué ocurre. En contraposición si la lenta y progresiva elevación del volumen no suele captar nuestra atención.

Nos ocurre algo parecido en el día a día, y en la forma de afrontar nuestras actividades cotidianas. Nos vamos habituando a determinados estímulos y nuestro cerebro deja de prestarles atención. Pasan desapercibidos y quedan en un segundo plano. La mente suele estar más interesada en la novedad y en lo que supone un cambio que ante lo que resulta conocido y habitual. Nuestra conducta está llena de rutinas, que en principio, suponen un ahorro de energía, de este modo nos ahorramos el tener que pensar una y otra vez como debemos actuar ante situaciones habituales. Resulta más sencillo repetir conductas que en situaciones parecidas han resultado eficaces. Sin embargo esto puede tener un coste en ocasiones elevado.
Si en determinado momento algo empieza a fallar, o nuestra forma de actuar resulta menos eficaz nos puede resultar más difícil detectarlo e incluso nos puede costar encontrar la verdadera causa.
Los problemas surgen cuando:

  • Permanecemos insensibles, como anestesiados, ante errores que para los demás suelen resultar evidentes.
  • No lograr deshacernos de las rutinas “lastre” claramente perjudiciales e ineficaces. Como por ejemplo estar mirando el correo electrónico constantemente.
  • Queremos conseguir resultados diferentes, pero pretendemos hacerlo haciendo siempre las mismas cosas.

Detente a pensar que cosas debes cambiar y simplemente ¡¡CÁMBIALAS!!, seguramente estás pagando un coste de oportunidad mayor por no hacer nada.
El coaching es un buen inicio para realizar una toma de conciencia y desarrollar un buen plan de acción, que te apoye en el cambio. Los recursos están en ti, simplemente hay que dejar que florezcan para no acabar como la rana, ¿Cuántas veces te has sentido rana?

Alfredo Bastida. Coach en Vivir del Entrenamiento Personal. Especialista en Fitness Coaching, coaching para mejorar tu salud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *